¿A quién pertenece la atmósfera?
La respuesta es obvia, nos pertenece a todos, es un bien común global por ser un recurso que sustenta la vida en todo el planeta. Sin embargo, los países desarrollados y economías emergentes no parecen compartir esta idea, porque se han apropiado de la atmósfera para depositar allí su basura espacial.
La basura espacial se refiere a todos los objetos artificiales en órbita que ya no tienen ninguna utilidad. Esto incluye:
- Satélites inactivos: satélites que han llegado al final de su vida útil o que han dejado de funcionar.
- Etapas de cohetes: partes de los cohetes que se desprenden después de colocar una carga útil en órbita.
- Fragmentos de colisiones: pequeñas piezas que resultan de choques entre objetos en el espacio.
- Objetos perdidos por astronautas: herramientas u otros elementos que se les han escapado durante las caminatas espaciales.
Cuando estos objetos pierden altitud gradualmente debido a la fricción atmosférica, su órbita decae y finalmente reingresan a la atmósfera. La mayoría de los objetos pequeños y medianos se queman por completo debido al intenso calor generado por la fricción. Los objetos más grandes, como los tanques de combustible o partes de las estaciones espaciales, pueden no desintegrarse por completo y sus fragmentos pueden llegar a la superficie de la Tierra.
Lo cierto es que la United States Space Surveillance Network, operada por el Joint Functional Component Command for Space, que es parte de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, en cooperación con la NASA Orbital Debris Program Office estima que existen más de 170 millones de fragmentos de desechos espaciales orbitando la Tierra. La mayoría son diminutos (menos de 1 mm) pero aproximadamente 30.000 son más grandes que una pelota de beisbol.
Un Informe sobre el entorno espacial, publicado por la Agencia Espacial Europea (ESA) el 1 de abril, concluyó que unos 1.200 «objetos intactos» volvieron a entrar en la atmósfera en 2024, además de innumerables fragmentos de desechos espaciales.
A pesar de esta incesante lluvia de basura que azota la atmósfera, la cantidad de desechos espaciales aumentó a lo largo de 2024, con un estimado de 45.700 objetos de más de 10 centímetros (3 pulgadas) orbitando el planeta. Parte de esta nueva basura consiste en satélites que llegaron al final de su vida útil de forma natural.
Pero además de eso, varias colisiones y explosiones orbitales agregaron al menos 3.000 nuevos fragmentos rastreables a lo largo de 2024. A ello hay que añadir que actualmente hay alrededor de 9.300 naves espaciales activas orbitando la Tierra, y los lanzamientos posteriores continúan agregando más. El nuevo informe «subraya que la actividad espacial ha aumentado hasta el punto de que estamos teniendo un efecto real en el medio ambiente, tanto en el espacio como en la atmósfera superior»
Los satélites están compuestos principalmente de aluminio, que produce óxido de aluminio al quemarse. Los científicos saben desde hace tiempo que el óxido de aluminio puede acelerar la destrucción de la capa de ozono y contribuir a los cambios térmicos en la atmósfera superior.
Eloise Marais, profesora de química atmosférica en el University College de Londres, quien lidera un equipo de científicos que está desarrollando un inventario de emisiones por reentradas de satélites en la atmósfera y lanzamientos de cohetes, indicó que «El impacto en la atmósfera es inevitablemente mayor que nunca, ya que se están añadiendo a la atmósfera más contaminantes que destruyen la capa de ozono, como el óxido de aluminio, otros óxidos metálicos y óxidos de nitrógeno en fase gaseosa».
Es necesario que se comiencen a adoptar límites a esta utilización de la atmósfera como vertedero de basura espacial, más aún cuando empresas como SpaceX ha previsto expandir su constelación Starlink a 30.000 satélites, Amazon está a punto de comenzar a desplegar su constelación de satélites Kuiper, y también está previsto un aumento en los proyectos de mega-constelaciones satelitales chinas. Será necesario establecer algún tipo de reglamentación para estos lanzamientos con el fin de proteger nuestra atmósfera.
https://www.sdo.esoc.esa.int/environment_report/Space_Environment_Report_latest.pdf
